La subida de precios de las materias primas afecta al sector de la construcción.

La Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (SEOPAN) está mandando mensajes de alerta por la subida de precios en la mayoría de las materias primas necesarias para el sector de la construcción y que afectará de forma negativa a la producción de las empresas como Guerola, dedicadas al sector de la obra civil como al sector de la edificación.

Los precios cambian por periodos de tiempo muy cortos: Al revisar los precios, a primera hora tienen un precio, si te retrasas un poco y los revisas a medio día, posiblemente su precio se haya multiplicado por dos y si se revisan ya bien entrada la tarde o por la noche su incremento es cuatro o cinco veces más. Una auténtica incertidumbre y un gran estrés para las compañías.

El precio del cobre ha tenido una subida de más del 100% al igual que el petróleo. Las mezclas bituminosas, se han incrementado un 85% y el acero corrugado ya es un 78% más caro y el precio del aluminio ha subido un 56%.

GUEROLA CONSTRUCCIONES: trabajos con acero

Esta tendencia al alza de los precios ha provocado, una relación tensa entre el proveedor y el cliente para obtener una disponibilidad de los materiales, porque la entrega en está garantizada por el primero, si se aceptan las cláusulas de aceptación de unas ofertas con revisiones de precios semanales, que fluctúan y condicionan los costes. De ahí que la fecha de inicio de muchas obras se vea pospuesta, hasta que haya una estabilidad y una moderación de estos precios descontrolados en el sector de la construcción.

Desde la asociación hacen hincapié, que tal situación es insostenible porque hay una ausencia de mecanismos de revisión de precios en los contratos de obras públicas, desde la reforma en la Ley de Contratos del Sector Público en 2007 (Ley 30/2007) que modificó dicho procedimiento, convirtiéndolo de obligatorio a discrecional por parte de los órganos de contratación, esto supuso que desapareciera casi por completo de los pliegos.

También hay que tener en cuenta que debido a esa modificación en la ley (30/2007), los incrementos de los precios los tiene que asumir la empresa contratista, poniendo en un inminente riesgo el cumplimiento de los plazos de ejecución ya que cada vez es más complicado tener que asumir un incrementos de precios superiores al 100% sin una revisión de precios, rompiendo así el equilibrio de los contratos: es necesario llevar a cabo cuanto antes reformas en la Ley de Contratos del Sector Público para solucionarlo.

Hay que añadir que no es el momento más propicio para el sector, ya que un gran número de empresas operan todavía a medio gas por la pandemia. Esto provoca que los proveedores tengan fundamentalmente dos opciones significativas que son: subir las tarifas, una subida que tiene que asumir el cliente, o ver menguado el descuento que se aplican a los precios de los productos que se adquieren.

Las empresas más grandes tienen una estructura de soporte económico mayor, para asumir la subida de precios, pero las empresas que tienen un tamaño medio son las principales perjudicadas debido a los márgenes en los que puede trabajar, llegando a afectar seriamente su capacidad de asumir estos sobrecostes y por consiguiente continuar la ejecución de sus obras en el plazo establecido.

Obras aplazadas y más caras. Quizá haya llamado al fontanero o albañil para hacer obras en casa. Si el presupuesto se ha incrementado considerablemente o le han dicho que puede variar de aquí a unos meses, lo más probable es que tenga que ver con la falta de materiales debido al retraso en el transporte marítimo y por otro lado por la gran subida de precios de todos los metales con los que se fabrican esas piezas de fontanería necesarias para llevar a cabo las obras en su vivienda. GUEROLA CONSTRUCCIONES: estructura de madera

Desde unas simples tuercas a los tubos de cobre, el precio de todos los materiales ha aumentado, además, escasea.

La culpa la tienen los metales: el acero, el aluminio o el propio cobre. La bobina de acero se ha revalorizado en el mercado casi un 50 % desde abril; el cobre, un 14 % desde mediados de febrero, y un 25 % el aluminio.

Con este ejemplo queremos hacer ver de forma sencilla que el problema ya no es sólo para grandes compañías, ya está afectando a empresas pequeñas y autónomos, poniendo en riesgo la continuidad de sus negocios, ya que verán menguados sus trabajos por el incremento de precio en sus presupuestos y en sus plazos de ejecución.

Debería ser una prioridad plantear cuanto antes una reforma habilitando de algún modo una normativa especial y excepcional, que permita estabilizar la situación mientras haya un aumento de la inflación y así aprovechar el Fondo de Recuperación de la Unión Europea, para impulsar el positivo impacto económico que estos fondos van a suponer en la economía.

               Guerola Construcciones.

              Departamento de Comunicación y Márketing.

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